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Abstract :
[es] Las transformaciones socioculturales y los avances en las técnicas de Reproducción
Médicamente Asistida (R.M.A), como la Fecundación In Vitro, han dado lugar a nuevas
maneras de «formar familias». Entre ellas, la gestación subrogada o subrogación es uno de los
procedimientos más controvertidos y menos aceptados en la reproducción asistida (Jadva y
otros, 2003; Ciccarelli y Beckman, 2005). De hecho, en nuestras sociedades, la maternidad es
percibida, en principio, como indivisible tanto en las representaciones sociales como en el marco
legal y resulta difícil concebir la posibilidad de que un niño sea engendrado por más de dos
adultos y, en el caso que nos ocupa, por más de una mujer (Fine, 1991; Théry y Leroyer, 2014).
Por consiguiente, la subrogación tambalea nuestras representaciones tradicionales de lo que
significa ser madre, ser padre, de lo que establece el vínculo de filiación y la pertenencia familiar.
Mi contribución, enfocándose en a las mujeres sustitutas de gestación, busca presentar la complejidad de las construcciones psíquicas que esas actrices centrales de la subrogación desarrollan durante el proceso; es decir cuál es el contexto subjetivo
e intersubjetivo que les permite dar sentido al proceso en el que se involucran.
Utilizando los datos de mi tesis de doctorado basada en encuentros clínicos con 18 mujeres
sustitutas de gestación altruista me propongo presentar el despliegue del proceso
psicodinámico que ponen en marcha, así como el mundo representacional y las fantasías que rigen y sostienen su equilibrio psíquico dentro y más allá de la experiencia de la subrogación; es decir después de la devolución del niño que gestaron.
Este proceso se extiende desde el deseo de comprometerse en llevar adelante un embarazo para otro.a hasta el mantenimiento de un vínculo con el niño ya nacido, pasando por la estrecha relación con los padres comitentes, el embarazo, el parto y la devolución del bebé. Por consiguiente, si este proceso cuestiona el deseo de hijo, las funciones maternas y parentales que ellas ocupan; a la vez constituye las premisas del romance familiar que construyen para el niño que se comprometen a gestar.Considerar esta complejidad pretende evitar juicios morales o patologizaciones, fomenta un debate más abierto y profundo, que a su vez enriquece la reflexión.
Concretamente, les invito a «viajar» conmigo entre el vértigo y las virtudes del proceso que
consiste en « ser mujer sustituta de gestación»